El sector de la pintura de fachadas exteriores registra un crecimiento notable tras un año marcado por episodios climáticos más intensos, como lluvias torrenciales, olas de calor y mayor exposición a radiación solar. Empresas de mantenimiento urbano informan de un incremento del 22 % en solicitudes de renovación de recubrimientos en edificios residenciales y comerciales.
Los especialistas señalan que la demanda se orienta cada vez más hacia pinturas de alta resistencia, capaces de soportar humedad, salinidad y variaciones térmicas. Entre los productos más solicitados destacan los revestimientos elastoméricos, que previenen filtraciones y fisuras, y las pinturas hidrofugantes, que crean una barrera protectora sin alterar la transpirabilidad del muro.
Además, uno de los avances más comentados es la adopción de pinturas fotocatalíticas, que no solo protegen la fachada sino que también ayudan a reducir contaminantes atmosféricos. Varias ciudades españolas están estudiando subvenciones para promover su uso en zonas con alta densidad de tráfico.